La instalación, desarrollada por H2A Bioenergia y Copercampos en Santa Catarina, tiene capacidad para producir 16.000 m³ diarios de biometano certificado y refleja el creciente interés por este gas renovable en América del Sur.
Brasil ha inaugurado en Campos Novos, en el estado de Santa Catarina, una planta de biometano a partir de deyecciones porcinas presentada como la primera instalación de estas características en América Latina con certificación para operar en el mercado regulado. El proyecto, impulsado por H2A Bioenergia y Copercampos, ha requerido una inversión de 65 millones de reales, alrededor de 11 millones de euros.
La planta puede producir diariamente alrededor de 23.000 m³ de biogás, 16.000 m³ de biometano certificado y 12 toneladas de CO₂ líquido de grado alimentario. El biometano se distribuirá tanto mediante cisternas como a través de inyección en la red de gas de Santa Catarina.
El proyecto permite transformar un residuo ganadero de alta disponibilidad en energía renovable y en productos aprovechables, en una región con una importante actividad porcina. Su puesta en marcha ilustra el papel que puede desempeñar la digestión anaerobia en la gestión de residuos agroganaderos, la reducción de emisiones y la sustitución parcial de gas fósil.
El caso se produce en un momento de mayor interés por el biogás y el biometano en América del Sur. Brasil aparece como el mercado con mayor dimensión potencial de la región. Un informe de la World Biogas Association recoge estimaciones de ABiogás que sitúan su potencial en 84.600 millones de m³ anuales de biogás y 43.800 millones de m³ anuales de biometano, procedentes principalmente del sector sucroenergético, la proteína animal, la agricultura y el saneamiento.
Ese margen de crecimiento también queda reflejado en los datos de la Asociación Brasileña de Energía de Residuos (ABREN), según los cuales Brasil aprovecha actualmente solo el 1,5% de su potencial de biometano y el 5,6% del potencial de biogás. La entidad estima que el país podría desarrollar el equivalente a 130 plantas de 20 MW, con una capacidad total de 3,3 GW y alrededor de 180.000 millones de reales en inversiones, unos 30.800 millones de euros.
Otros países también están dando pasos en esta dirección. Colombia, por ejemplo, ha abierto un proceso regulatorio para promover la oferta de gas natural, biogás y biometano e integrar estos gases renovables como fuentes complementarias de suministro.

