La nueva convocatoria prioriza proyectos dimensionados, vinculados a ganaderos y orientados no solo a producir energía renovable, sino también a mejorar la gestión de deyecciones y digeridos.
Cataluña ha abierto una nueva línea de ayudas de 25 millones de euros para promover la implantación de plantas de biogás y el tratamiento de los digeridos, valorando que sean proyectos más vinculados al territorio, a la gestión local de los recursos orgánicos y a la participación del sector ganadero.
La convocatoria, impulsada por el Departament d’Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació de la Generalitat, estará abierta hasta el 29 de junio de 2026 y se dirige a instalaciones de biogás que traten deyecciones ganaderas junto con otros cosustratos, así como a instalaciones para el tratamiento de los digeridos resultantes del proceso de digestión anaerobia.
Entre las novedades de esta línea destaca que se priorizarán las plantas con una capacidad máxima de tratamiento de 150.000 toneladas anuales, los proyectos impulsados por grupos de ganaderos y aquellos que trabajen con recursos próximos. Según la información publicada por la Generalitat y recogida por distintos medios, la convocatoria busca favorecer proyectos “dimensionados” y “adaptados al territorio”, reduciendo transportes innecesarios y reforzando la conexión entre las plantas y las zonas donde se generan las deyecciones ganaderas y otros residuos orgánicos.
La medida se enmarca en la Estrategia catalana del biogás 2024-2030, que plantea un modelo distribuido de plantas vinculadas a la producción local de materiales orgánicos. El documento fija como objetivo para 2030 gestionar alrededor de 8,5 millones de toneladas de materiales orgánicos, multiplicar por 3,3 la producción de energía primaria del biogás hasta alcanzar 2 TWh anuales y reducir más de 350.000 toneladas de CO₂ equivalente.
La convocatoria sitúa el biogás en un plano más amplio que la simple generación energética. Las plantas permiten transformar deyecciones ganaderas, restos agroalimentarios y otros materiales orgánicos en energía renovable y en digerido, un material que, correctamente tratado y aplicado, puede convertirse en fertilizante orgánico y contribuir a reducir la presión sobre suelos y acuíferos en zonas con elevada carga ganadera.
La propia Estrategia catalana del digerido subraya que la viabilidad de las plantas pasa necesariamente por una gestión del digerido ambiental, agronómica, económica y socialmente adecuada. También señala que su valorización puede generar fertilizantes orgánicos de calidad, reducir la dependencia de fertilizantes de terceros países y facilitar la exportación de nutrientes desde zonas excedentarias hacia territorios deficitarios.
Fuentes
Generalitat de Catalunya, El Economista, La Vanguardia
Imagen de GENCAT

