El nuevo informe de la European Biogas Association (EBA) destaca el potencial del digerido para sustituir fertilizantes minerales importados, mejorar la gestión de nutrientes y reforzar la viabilidad de las plantas de biogás y biometano. España aparece entre los países europeos con mayor producción estimada de digerido.
EBA ha publicado el informe Digestate in Europe: the state of play in 2026, un documento de referencia que analiza la situación actual del digerido en Europa y su papel en la fertilización agrícola, la bioeconomía circular y el desarrollo del sector del biogás y el biometano.
El informe subraya que el digerido no debe entenderse como un residuo, sino como un recurso agronómico con valor propio. Rico en nitrógeno, fósforo, potasio y materia orgánica, puede contribuir a reducir la dependencia de fertilizantes minerales de origen fósil o importado, mejorar la salud del suelo y cerrar ciclos de nutrientes entre ganadería, agricultura, industria agroalimentaria y producción de energía renovable.
Según EBA, las plantas europeas de digestión anaerobia produjeron en 2024 alrededor de 25 millones de toneladas de materia seca de digerido, equivalentes a unos 450 millones de toneladas de materia fresca. Estos flujos contienen aproximadamente 1,7 millones de toneladas de nitrógeno, 0,3 millones de toneladas de fósforo y 0,2 millones de toneladas de potasio, con capacidad técnica para sustituir más del 16% del fertilizante mineral nitrogenado utilizado en la agricultura europea, hasta el 30% del fósforo y el 10% del potasio.
España, entre los principales productores europeos de digerido
España ocupa un lugar relevante en este análisis. El informe estima una producción nacional de 18,08 millones de toneladas de digerido fresco al año, con una ratio de 93 toneladas de digerido por GWh de biogases producidos. Esta cifra sitúa a España entre los ocho países europeos con mayor producción estimada de digestato en materia fresca, por detrás de Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Chequia, Dinamarca y Países Bajos.
El documento también identifica a España como el tercer país europeo en producción estimada de digerido procedente de estiércol bovino, con 15 millones de toneladas en 2024, solo por detrás de Francia y Alemania. Además, señala que los lodos de depuradora son una materia prima relevante para la producción de digerido en España, junto con Reino Unido, Países Bajos, Finlandia y Alemania.
EBA indica que España se encuentra entre los países europeos donde, al considerar solo las fuentes orgánicas, los aportes de nitrógeno ya superan la extracción de los cultivos. Por ello, el informe apunta a la necesidad de mejorar la eficiencia en el uso del nitrógeno, redistribuir nutrientes y convertir estiércoles en digerido con nitrógeno más disponible para las plantas, siempre con prácticas adecuadas de almacenamiento y aplicación.
El informe destaca que cerca del 75% del digerido europeo se aplica directamente al suelo, mientras que otro 20% se utiliza tras procesos de tratamiento o mejora, como separación sólido-líquido, concentración de nutrientes, producción de sulfato amónico, estruvita o fertilizantes derivados. Estas tecnologías permiten reducir costes logísticos, facilitar el transporte hacia zonas deficitarias en nutrientes y mejorar el encaje del digerido en el mercado de fertilizantes.
EBA concluye que el digerido debe recibir un mayor reconocimiento en las políticas europeas y nacionales sobre suelos, fertilizantes, nutrientes y residuos. Para el sector del biogás y el biometano, esta cuestión es decisiva pues no solo condiciona la viabilidad económica de las plantas, sino también su integración territorial y su aportación real a la economía circular. En un país como España, con un importante potencial agroganadero, agroindustrial y de tratamiento de residuos orgánicos, el desarrollo del biometano deberá avanzar ligado a modelos sólidos de valorización del digerido.

